La fiesta del día de muertos en México hoy en día es una evolución de los festejos que realizaban sus antiguos pobladores desde el siglo XIII a.de C. hasta sigloXVI d. de C. Pues actualmente la cultura mexicana es una mezcla de la cultura indígena y las culturas grecolatina e ibérica que fueron impuestas a raíz de la colonización española.
Para los antiguos mexicanos la muerte era un paso necesario para la resurrección. Morir era necesario para nacer ; porque la muerte era la gran engendradora de la vida. Su representación era la Diosa Cuatlicue , que era a su vez diosa de la tierra y de la vida.
En la cultura antigua mexicana no había ni bien ni mal. No había cielo ni infierno y no había terror a la muerte. Al morir, sin importar su edad o condición social, todos iban al "Tzontémoc" donde los acompañaban las mujeres que habían fallecido en parto, quienes eran diosas y portadoras de la buena suerte. En cambio, quienes morían en la guerra iban al reino del sol y 4 años después se convertían en aves de colorido plumaje.
Aquellos que morían por alguna causa relacionada con el agua (un rayo, ahogamiento) iban al reino del dios de la lluvia, donde era siempre verano y había lluvias, por eso a esos muertos se les enterraba acompañados de semillas y herramientas para sembrar.
Con la imposición de la religión cristiana por parte de los colonizadores españoles, las imágenes de los dioses cristianos fueron literalmente superpuestas sobre las imágenes de los dioses antiguos. Así la diosa Cuatlicue pasa a ser la virgen Guadalupe-Cuatlicue. Y los ritos del día de muertos se combinan con la festividad cristiana de todos los santos.
En la época actual hay pueblos del centro y sur de México donde al morir alguien, se le coloca en el feretro agua, cerillas, sal y monedas. El agua es para que el difunto beba, las cerillas son para que se ilumine en el oscuro camino que va a recorrer, la sal es para que el cuerpo no se corrmpa antes que llegue a la otra vida y las monedas son para pagar a un "Escuintle" o perro sagrado, quien le ayudará a cruzar un río que el difunto encontrará en su camino. Después de ese río se abrirán dos caminos : uno que conduce al cielo y otro que conduce al infierno...

Escribe un comentario